Hannah Arent

Para ella, la condicion humana, se da en tres sentidos:
-La labor: condición biológica del ser humano, con su proceso de creación, con su reproducción, su crecimiento y aun con su desaparición, su muerte. (lo necesitado por el cuerpo)
-El trabajo: El mundo creado por el hombre emerge, aparece el mundo artificial hechura del hombre, un mundo distinto cualitativamente del mundo natural. (lo creado por las manos)
-La accion: Es una actividad privativa de los seres humanos, sólo ellos son capaces de realizarla, donde relaciona entre ellos. El ser humano es creador mediante la acción y a la vez es creación de la acción. Una de sus actividades mas importante es la politica.
El hombre no es ser para la muerte, sino para comenzar.la quinta esencia de la acción, ya que en ella radica la más grande libertad, “la capacidad del perdón”, la cual, no
obstante la irreversibilidad de la acción, rompe la causalidad determinista, promueve la novedad en el mundo en el más auténtico sentido de la palabra, libera al hombre, tanto al agente como al paciente, de la venganza. Y ahí hace alusión a la doctrina de Jesús de Nazareth, a la capacidad de los seres humanos de hacer “el milagro de la acción”, que se encuentra insertada en la condición ontológica del nacimiento humano.
En este sentido, la condición ontológica del nacimiento, permite la posibilidad de un tema que los griegos dejaron de lado y no le prestaron atención, “lo dejaron en la caja de Pandora”. En este tema se hace evidente que Arendt toma un camino distinto del de su maestro, Heidegger, quien veía el hombre “como ser para la muerte”. Ella ve, mediante esta condición, a un ser no para la muerte sino "para comenzar”, coincidiendo en esto con la doctrina de Jesús para la que juega, según san Pablo, un papel esencial la fe y la esperanza. Y culmina esta reflexión con las palabras del evangelio, con las que el ángel se acercó a los pastores para anunciarles la buena nueva: “os ha nacido hoy un salvador"; palabras que en este contexto hacen referencia a la esperanza que se abre para el futuro de la condición humana mediante la acción.