El ser humano en varias épocas, tendió a en-cerrarse en su cultura, en su historia, en su mentalidad, en su ciencia, con el fin de lograr la plenitud y la grandiosa perfección. Lo que desconoce el ser humano es que la perfección es un concepto inútil para el. Por lo que se puede decir que la idea de perfección esta formulada como un concepto acabado e inmóvil, algo adverso al ser humano, inacabado e inserto en el devenir. A lo que me refiero, es que si visualizamos el concepto de perfección y lo tratamos de insertar en nuestro mundo, nos daríamos cuenta que carecería de sentido. Aunque algunos matemáticos podrían venir a refutar mi postulado, con su teoría de que las matemáticas son una ciencia perfecta. Pero en realidad las matemáticas son una formulación de reglas en que da un resultado lógico y esperado. Decir: 2 + 2 = 4 ¿Es un resultado perfecto o lógico? Además que las matemáticas están insertas en nuestro mundo, en nuestro devenir, y con sus reglas tratan de interpretarlo, muy similar como lo hace el lenguaje, pero con sus propias reglas.
Es así que como se puede decir, que el hombre perfecto no existe, porque el concepto de perfecto no se vincula con el ser humano, ni con su mundo. Es por esto que si las mujeres hacen el ejercicio de su hombre perfecto, solo darían una serie de reglas que el hombre debería cumplir, insertos en sus hábitos y en su apariencia física. Pero para esto, el hombre debería ser un ser cerrado, estar limitado, para que las series de reglas no sean corrompidas ni alteradas, por el resto de las personas o por el hombre mismo.
Por esto es ilógico que el ser humano, quien deba actualizarse constantemente, adaptarse e imponer sus necesidades, pueda lograrlo siendo un ser cerrado (limitando su progreso y desarrollo). Así llegamos nuevamente que no existe el ser humano perfecto, solo el esperado.
Como se irán dando cuenta hice referencia a dos tipos de ser cerrados: el primero es aquel que busca su plenitud, su perfección; y “el otro” es el subordinado que se le en-cierra y se le impone a obedecer las reglas del dominador, por lo que seria tratado como inhumano o subhumano, donde no tiene derecho para alterar las reglas o imponer sus necesidades, donde no actualiza sus conocimientos si no las reglas del dominador.
De esta manera tenemos al primer ser cerrado quien va teorizando, abstrayendo su mundo, distanciándose de la praxis. Como Hegel al postular que, se llegaría a una plenitud, al fin de la historia, donde se llegaría a la perfección, etc.
Y el segundo se conoce mejor tras el descubrimiento y conquista de América, entre el colonizador y el colonizado, el proceso de inculturalizacion y transculturalizacion, etc.
Un gran error del ser humano ante el en-cierro, fue al aplicarlo a la ciencia. El enfoque y la analítica que se le dio a la ciencia, fue grandioso en el sentido que se dieron resultados muy significativos para la realidad humana. Pero al limitarla, al forzarla al en-cierro, particularizaron los tipos de ciencias con el propósito de demostrar cual era de mayor utilidad o mas perfecta, y quien resulte vencedora predominara y subordinara a las demás, dando así una competencia entre ciencias que al parecer aun continua. Despreocupándose de su propia finalidad, que es dar servicio al ser humano ante el conocimiento del mundo y sobre si mismo.
Pero tampoco digo que se unan y cada una se entrometa en el asunto del otro. Un ejemplo muy clarificador es que: “una pregunta matemática, solo obtendrá una respuesta matemática”.
Es por esto, que es necesario introducirlo en el siguiente tema, donde el devenir, que esta empapelada de contextos, rodea a nuestro mundo y a cada ser humano.
El contexto es la serie de reglas a la cual, uno al entrar se debe adaptar, impuesta por la naturaleza y generalmente por el ser humano, para dar un orden a nuestra realidad; donde cada ser humano y cada ciencia tienen sus propios contextos. Es por esto que la física no me dará una respuesta ante una pregunta de medicina, ya que se rigen por distintas reglas o códigos.
De esta manera podemos dar cuenta que el humano se ve insertado dentro de este mundo de contextos, por lo cual se va movilizando a través del lenguaje, por sus experiencias o por la imitación. Con esto hago referencia, que es diferente entrar a una biblioteca que a un concierto de rock. Por lo cual si no tienes el conocimiento de las reglas de esos contextos, te lo harán saber a través del lenguaje, ya sea oral, escrito, corporal, etc. Y si te cuesta entender o interpretar las reglas, lo descubrirás imitando a las demás persona que están dentro de este contexto, como lo hacen los niños, o siendo marginado por estas, como lo hacen generalmente con los que tienen problemas psicológicos o a los antisociales.
La apertura debe ser esencialmente por parte del ser humano, y obviamente para las ciencias. Donde estarían para decodificar fenomenológicamente un contexto, para que después sea codificado al suyo, hacerlo propio.
La apertura de las ciencias es tanto para si misma como para las otras, donde en vez de responder una pregunta de otro contexto, simplemente decodifiquen la respuesta y la adapten a sus reglas. Me explico con los siguientes ejemplos: Los musulmanes que reflejan a Dios tras un exacto resultado matemático; Un filósofo reflexionando sobre la historia; Un psicólogo que interpreta el estado psicológico de un poeta, en el momento que escribió un poema. Y propio del ser humano: una persona que descubre que su amigo le esta mintiendo; la madre que descubre que su hija tiene penas de amor.
De esta manera, hay todo un mundo de contextos por la cual conocer, adaptarnos, medirnos, preferir, demostrarlo, etc.… Solo se lograra abriéndonos a ellos.
Es por esto, la gran importancia de entender de una vez, que el hombre es un ser abierto, como diría Heidegger, abierto al mundo, pero también a nosotros mismos. Es así como interesantemente Nietzsche nos relata del Zaratustra, quien predica a que la persona llena de valentía entre abierto a toda posibilidad, al poder que se ve inutilizado o limitado en su espíritu, por el desinterés o los valores represivos que ingenuamente nos a dado nuestra sociedad o nosotros mismos.
Es así como uno para conocer y conocerse, debe estar abierto a lo que se dará, a lo que se mostrara, es por esto la gran importancia de la fenomenológia, para descubrir nuestra realidad, nuestros contextos.