El gobernante Baroc, duerme tranquilo en su cama, sin saber que aquel, que traerá la esperanza a la tierra a nacido en los suburbios de su gobierno.
Se escucha el silencio, en todas partes.
El niño ha salido del lugar de parto, se encuentra envuelto en sabana sucia, rodeado de rostros que no puede reconocer, es entregado en las manos de un fuerte hombre. El niño de luz solo puede ver sombras, de aquel hombre. Siente en su cuerpo el lamento y la pena que toca al corazón de su protector, no entiende su sufrimiento, pero si entiende esas palabras que le fueron extrañas en un comienzo.
-Tu hijo de la mujer Pinort, yo tu padre Yespue, te nombro Kaliel, niño de luz, la esperanza de nuestro pueblo.
La noche ya casi terminaba en la ciudad. Los hombres debían espesar su penosa vida. De trabajo, rabia, ira y soledad. La noche se había llevado una vida y dejado otra.
Mientras en el edificio de Baroc, también comenzaba a amanecer, y sus sirvientes preparan todo para recibir a su señor. Este era muy exigente, gustaba de vestir con las mejores prendas, comer lo más sabroso y divertir sus deseos con las mejores mujeres.
Es así que al momento de las doce en punto. Dos grandes puertas de oro se abren como si fueran las puertas del mismo infierno, detrás de estas surge un ser oscuro y agresivo, se distingue por algunos momentos su rostro, ya que va escondido detrás de una gran tunica. Se cuenta que en sus dedos maneja el destino, en sus ojos esta el poder, en su voz la destrucción y a sus pies nuestras vidas.
Ya sentado en su trono surgen de entre las sombras dos figuras sin rostro alguno. Una parada a cada lado de Baroc. A su derecha se encuentra el “ser” tiempo, vestido de azul y con un reloj de arena en su mano. A su izquierda esta el “ser” espacio, vestido de negro y con un planeta colgando de su cuello. Estos dos seres están al mando del señor Baroc, lo guían en sus decisiones y predicen su futuro, por lo cual todo lo que pueda pasar, ya esta escrito en su libro del “tiempo-espacio” o también en el libro profético.
El pago por realizar todas estas acciones. Es que estos dos seres, puedan alimentarse de la existencia de Baroc. No es sabido como llego él a controlar a estos seres ni tampoco, si es un hombre en verdad, se cuenta que alguna vez lo fue pero que dentro de su cuerpo reina algo más perverso que el mal.
El “ser” tiempo hace un movimiento en la oscuridad, se acerca al oído del señor y susurra solo dos palabras, girando a la vez el reloj, en el que toda la arena ya había dejado de caer. Las palabras mencionadas fueron. -Ha Nacido- el tiempo que hasta ese entonces había sido todo a su favor, hoy tomaba un nuevo sentido.
Esas palabras cavaron en lo más hondo de su mente. Se levanto de su trono con gran fuerza y grito en el gigantesco salón, donde estaba.
-¡Guardianes oscuros! – y volvió a repetir. ¡Guardianes oscuros!
Continuara...