Una vez un hombre, que iba siempre caminando con todas las otras personas, encontró una pequeña caja que le miraba con ojos tiernos y que le rogaba que por favor siempre el hombre la llevase consigo, entonces el hombre la tomó y la cuidó he izo de la caja parte de si, pues la caja se lo había pedido y el hombre no veía cosa mala en ello, sino por el contrario todo era mejor.
El hombre siempre trataba de ver que había dentro de la caja, sin embargo nunca podía abrirla. Todos, los que caminaban con él desde cerca, le decían que no perdiera más su tiempo en una caja que no le serviría de nada en el futuro, pues lo que importa es eso. Pero el hombre sabia algo que los otros no, y era que cada día la caja crecía un poco, esto hacia más feliz al hombre porque lo que más amaba el hombre de la caja era aquello que había en el interior, aunque no supiera que era, y como la caja se hacia grande de seguro el contenido también, y sin darse cuenta el amor del hombre también. La caja en tanto le miraba con ojos tiernos y le pedía que por favor él siempre la levara consigo.
El hombre seguía buscando la forma de abrir la caja, incluso vendía sus pertenencias y dejaba de lado sus asuntos para tener tiempo y herramientas con las cuales poder trabajar en abrir la caja y por fin ver lo que había adentro y que él tanto amaba sin siquiera saber lo que era. Mientras trabajaba el estaba feliz y le decía a la caja "discúlpame caja si te hago un poco de daño, pero estoy seguro de que cuando sepa lo que tienes dentro nada nunca nos separara y estaremos siempre juntos, tal como tu lo quieres", la caja que cada día se hacia mas grande entonces le miraba con ojos tiernos y le decía "ojala".
Un día el hombre, cuando ya la caja se había hecho muy grande, perdió la esperanza de poder abrir por si solo la caja y pidió ayuda a los que andaban con él, pero estos le dijeron "has perdido tu tiempo en tratar de abrir la caja, pues nadie puede abrirla, se abre sola, nosotros la hemos visto sin embargo tu que la amas, la cuidas y la traes siempre contigo no has visto su interior", entonces el hombre se sintió mal y miro a la caja que siempre andaba con él, pero la caja no estaba, se había alejado un poco mas allá.
Fue el hombre donde la caja y notó que estaba abierta, pero ya no quería ver, le dijo "caja, ahora que eres parte de mi veo que ya no quieres serlo ¿donde esta esa pequeña caja que me miró con ojos tiernos y me pidió que siempre la trajera conmigo?" Y ella lo miro con sus ojos tiernos y le dijo "ha crecido".